martes, 24 de mayo de 2011

Los gritos de mi silencio

Nada, ni a las divinidades respeta.
¡Es mi ánima! Se escapó y es rebelde,
ahora pasa de mi cuerpo y me espeta
que no le pertenezco y que estoy demente.

Fue un momento, yo dormía despierta
y con fuerza, silenciosa, engañó a mi mente,
su lecho cuadriculado y oscuro virgen permanece
y no se cerciora del reinado de esta revuelta.

¿Acaso, a ser juzgada, mi ánima teme?
Curiosidad, me repite, sólo es curiosidad.
¡Ten cuidado, no saltes de julio a diciembre!
Para al final conseguir el descanso, en verdad

debes ascender antes de un tiempo, me parece
o si no, en el limbo te quedarás, atrapada
antes de que el Doce suene; la regla se merece
que tú, ánima mía, seas por Ellos juzgada.

Aúllan las campanadas y mi miedo crece,
mi ánima en bosque oscuro se encuentra asustada
la esperanza, de ir al Jucio en cristalitos se desvanece,
¡en el infierno del averno acaba su mala jugada!

Aquí me encuentro yo, por su (¿mi?) error pagando
con la sangre de mi cansancio, lentamente derramada
mi furia eléctrica devora entonces su voz de mando,
ha matado a mi muerte, ahora ya inútilmente llorada.


ALBA LOBERA VALLEJO


2 comentarios:

  1. Extraordinario Alba!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Hay nena realmente bello, muy profundo.

    Animo que el amor llene tu vida, manten ese espiritu libre

    Saludos!!

    ResponderEliminar

¡Hola, tesoro!
¿Qué quieres decirme?