domingo, 12 de junio de 2011

13 ejercicios para la Élite

Fuente: Sombrasbaul
Excelente tabla de mi amigo Miguel Furlock -como siempre-



He aquí trece ejercicios que están diseñados para que la actual y última élite humana pueda salvarse.


Ejercicio Naranja:

Tóme una naranja del bol de frutas que los sirvientes (si son ellos, nada de magia como pensaba) cambian cada día. Observe atentamente la textura, la forma, el color, los brillos, las sombras. Devuelva la fruta al bol y ordene a los sirivientes con el tono habitual que a partir de hoy ‘fruta que se expone, fruta que se come’.

Ejercicio Jardín:

Despida a los de seguridad durante unas horas, desconecte las cámaras de seguridad del jardín en alguna zona concreta, confisque los teleobjetivos y anteojos del personal invisible.

Salga entonces al jardín y quítese los zapatos en cuanto haya llegado a la zona elegida. Quítese los calcetines. Ande hasta el centro de la zona y quédese de pié durante varios minutos. Si es al amanecer, mejor. Si le gusta más al mediodía, mejor aún. Si es por la tarde, perfecto. Si es de noche, cuídese de no pillar un resfriado.

Ejercicio Banco:

Vaya al banco. Físicamente. Entre en una sucursal cualquiera. Observe a las personas que lo hacen todos los días. Tenga cuidado de no llamar la atención. Abra una cuenta con uno de esos carnets de incógnito. Ingrese durante un mes cincuenta dólares/euros diariamente, salvo los sábados y domingos.

Ejercicio Alinimal:

Vaya a un lugar dónde se encuentran alinimales hacinados. Busque un lugar dónde la crueldad es prácticamente imposible de soportar. Vaya acompañad@, no permita que esa crueldad pueda restarle eficacia.

Salve a este grupo de animales. Invierta lo que nadie invertiría. Invierta tres meses de su vida en estar hora tras hora luchando por devolverles a la Vida.

Ejercicio Avión:

La próxima vez que use uno de los aviones a su disposición, aplique el valor real del coste que ese acto representa. Sus economistas se llevarán las manos a la cabeza, pero eso también lo hacen cuando usted no los ve. Lo que sí verá es que el coste no es el que marca la gasolina, el mantenimiento, el valor del avión, o cualquier otro gasto inmediato o semi-inmediato. El coste para el planeta de esas horas de vuelo es prácticamente el PIB de un país pequeño.

Vuele durante horas quemando velozmente PIB tras PIB hasta que tome la decisión adecuada. ¿Cómo sabrá que es adecuada?

Porque volverá por medios más humildes.

Ejercicio Lápiz:

Tóme un lápiz, no demasiado duro, ni demasiado blando. Trace una línea. Luego otra, paralela. Observe como esas líneas no se tocan en el papel. Es la prueba de que dos cosas pueden estar permanentemente separadas.

Ahora trace las dos líneas por la mesa, luego por el suelo, siga las paredes de casa como pueda, luego al jardín, el campo…. y efectivamente, las dos líneas no se tocan.

Vuelva a la casa. Contrate a un coco de indudable prestigio. Muéstrele las dos líneas y pregúntele si esas líneas…. siempre van paralelas o no.

Ejercicio Sexo:

La próxima vez que disfrute del sexo, acuérdese de comprender que nos rascamos cuando nos pica, y hasta el dolor si hace falta.

Obsérvese como busca en la fricción la mitigación de un dolor. Comprenda que no es placer lo que siente. Llore si le abruma esa comprensión.

Ejercicio Vino:

Busque usted mismo la botella de vino más valiosa de alguna de sus bodegas. Salga al exterior. Observe la botella hasta que empiece a ver el vino.

Busque un espejo que pueda transportar sin dañarse ni usted ni el espejo, ni nadie más. Salga al exterior. Observe el espejo hasta que pueda verse a usted.

Ejercicio Chemtrail:

Suspenda los tratamientos profilácticos de vacunas y protectores que recibe semanalmente. Hágalo con suavidad. Sólo un poquito.

Vuelva después de los primeros síntomas de crisis inmediatamente a la profilaxis empleada anteriormente al ejercicio. Limpie el vómito y la diarrea usted mism@.

No hable a nadie de ese ejercicio.

Ejercicio Molotov:

Contemple las nubes la próxima vez que tiene ocasión de verlas. Han de ser sanas, de bultos prominentes, blancas y juguetonas en sus formas.

Apunte lo que ve. Desde el momento en que empezó con el ejercicio, no pare de buscar nubes durante al menos un mes. Apunte lo que ve. Puede compaginar este ejercicio con el del Avión, y también con el de las Visitas de Ocio.

Ejercicio Agua:

Sustituya toda ingestión líquida habitual por una de únicamente agua a siete grados y con la pureza habitual en aguas montañosas. Si puede ir a esas montañas, mejor. Hágalo durante al menos 13 días.

Ejercicio Visitas de Ocio:

Visite lugares dedicadas al ocio de las personas que usted normalmente no ve. Hágalo siempre acompañad@, y con las debidas precauciones de seguridad. Extreme las precauciones incluso.

Haga apuntar a todos los productos y servicios que usted jamás usaría. Encargue a sus abogados que elijan diez de los productos más dañinos de la lista, y que demanden a los fabricantes con inusual virulencia y brutalidad. Disfrace esas acciones legales de movimientos variopintos y borre todas las pistas que puedan conducir a usted.

Ejercicio Salto:

Invénte un ejercicio que pueda salvar a algún familiar y/o amigo/s. Pásele la lista en cuanto haya comprobado la veracidad y funcionalidad.

Razón por lo que la élite precisa realizar estos ejercicios cuante antes mejor:

Suerte con los ejercicios.

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