martes, 21 de junio de 2011

Científicos logran implantar microchip con memorias artificiales en ratas



Fuente: PijamaSurf


Por primera vez investigadores logran aumentar las capacidades cognitivas de un cerebro animal a través de un implante. ¿Veremos en el futuro cercano uploads cerebrales a través de los cuales podremos aprender idiomas, operar máquinas o recordar grandes cantidades de información?

Científicos estadounidenses han dado un importante paso en busca de aumentar las capacidades cognitivas a través de implantes cerebrales, hipotéticos dispositivos que parecen provenientes de películas como Johnny Mnemonic o The Matrix, en la que Neo suba a su cerebro un programa que la hace aprender kung-fu al instante.

Investigadores de las universidades de Southern California y Wake Forest por primera vez han implantado un aparato que mejora las funciones cognitivas al imitar los patrones naturales de neuronas. En la investigación, un microchip puesto en el cerebro de una rata tomó el rol del hipocampo—el área responsable de las memorias a largo plazo— codificando memorias en patrones de ondas cerebrales y enviándolos como señales eléctricas a través del cerebro. Theodore Berger, de Wake Forest, dijo que aunque esta tecnología todavía tendrá que ser probada en los seres humanos, se aproxima la concreción del sueño de un organismo como el Departamento de Defensa de Estados Unidos de subir instrucciones al cerebro de sus soladados (o enemigos). “Los ejemplos que le gusta usar al Departamento de Defensa son típicamente algo como la información codificada sobre cómo volar un F-15″, dijo Berger.

En el experimento los investigadores entrenaron a unas ratas para recordar cuál de dos idénticas palancas debían de empujar para recibir una recompensa. Las ratas fueron implantadas con un pequeño dispositivo de electrodos, el cual conectaba a lo largo de dos partes del hipocampo, la región CA3 y la CA1, mismas que se comunican cuando el cerebro almacena nueva información. El dispositivo transmitió estos intercambios de información a una computadora.

Para probar los efectos del implante, los investigadores dieron a las ratas una droga que apaga la actividad del CA1. Sin el CA1 activo las ratas no podían recordar qué palanca apretar para obtener la recompensa. Habiendo registrado las señales apropiadas del CA1, los investigadores solamente volvieron a tocar estas señales, como la melodía en un piano, y los animales recordaron. El implante actuó naturalmente en esta tarea como si fuera el CA1. Un switch que, literalmente, enciende o apaga una memoria.

Con tecnología inalámbrica y microchips, el sistema fácilmente podría ser utilizado para uso humano, aunque todavía existen ciertos impedimentos teóricos y prácticos. Por el momento el implante primero tiene que grabar una memoria antes de volver a reproducirla o amplificarla; en pacientes con problemas significativos de esta capacidad cerebral , la señal podría ser demasiado débil para ser grabada. Y, claro, la memoria del ser humano es un proceso muy complejo en el cual no sólo intervienen las áreas CA1 y el CA3.

Sin embargo, estas memorias restauradas podrían tener una útil aplicación en su sentido más rudimentario. Para pacientes con alguna forma de demencia, recordarles dónde está el baño o cuál es su casa podría ser altamente trascendente.

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