miércoles, 31 de agosto de 2011

Comienza una batalla por el control de Repsol

Ante la declaración de guerra de Sacyr y Pemex para tomar el control de Repsol, el presidente Antonio Brufau ha empezado a explorar todas las vías legales para frenar el asalto de los 2 accionistas de la petrolera que buscan controlar la compañía y nombrar un nuevo presidente. Del Rivero ya intentó el asalto a BBVA con la ayuda del PSOE (y fracasó).




La actual dirección de Repsol buscaría hacer frente a una eventual intención de los 2 accionistas (Sacyr Vallehermoso y Pemex) de desprenderse del 30,2% que Repsol mantiene en Gas Natural para hacer caja.

Es una opción que se interpreta del anuncio de Pemex y Sacyr de "mejora de la coordinación y obtención de sinergias de las participadas relevantes, en beneficio tanto de la petrolera como de dichas participadas".

Pero, ¿de qué artillería legal dispone Antonio Brufau, presidente de Repsol?


Básicamente, son 2 acciones para frenar la ambición de Sacyr y Pemex de controlar el 29,8% de la petrolera, y así toda la empresa. La clave está en la Ley del Mercado de Valores y en obligar a Sacyr y a Pemex a lanzar una oferta pública de adquisición, que estas 2 empresas no tienen previsto.

> Aunque Sacyr y Pemex se han cuidado de no rebasar el umbral del 30% que les obligaría a lanzar una opa (oferta pública de adquisición), en el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) admiten que su intención es tomar el control de la compañía.

¿Cómo? A través de "la maximización de Sacyr Vallehermoso y Pemex en los órganos de administración y gestión de Repsol, de acuerdo a su peso accionarial", según el punto 6to. del acuerdo firmado por los 2 accionistas.

> La ley que obliga a lanzar una opa cuando se supere el 30% del capital también extiende esa obligatoriedad a cuando el número de consejeros representen más de la mitad de los miembros del órgano de administración de la sociedad.

Actualmente, los 2 accionistas que sindican su participación sumarían 4 consejeros (3 de Sacyr y uno Pemex) sobre un total de 16 miembros. Además, hay que recordar que la petrolera mexicana ya ha anunciado su intención de comprar un 5% adicional de la española lo que, prácticamente, duplicaría su presencia en el accionariado.

Aqui 3 lecturas diferentes sobre la situación.

Nº1 Carlos Hernanz en la web madrileña El Confidencial:

Sacyr y Pemex tienen planes propios para el futuro de Repsol. Más allá de la españolidad de la compañía, que el mismo lunes se esforzaron en garantizar en un comunicado y que ayer martes reiteraron ante el ministro amigo Miguel Sebastián, los dos accionistas de referencia de la petrolera contemplan escenarios muy distintos a los dibujados por Antonio Brufau como presidente.

Según fuentes próximas al nuevo núcleo duro, el más importante afectaría a su participación en la eléctrica Gas Natural-Fenosa, donde controla un 31,2%, un porcentaje cuyo valor actual de mercado ascendería a cerca de € 4.000 millones.

El sentido estratégico de la participación de Repsol en Gas Natural-Fenosa ha sido tan cuestionado en el tiempo como antigua es la relación accionarial y estratégica entre ambas compañías.

Esa unión ha estado siempre tutelada y amparada por La Caixa, que es el primer accionista de la eléctrica con un 36,6% y que también lo es de la petrolera con otro 12%. Ahora, sin embargo, con el nuevo movimiento, la pareja Sacyr-Pemex quiere hacerse valer e imponer su criterio, al que se ha opuesto firmemente durante estos dos últimos años Antonio Brufau, que aterrizó en la presidencia de Repsol procedente de la propia Gas Natural en 2005.

La venta de la participación en Gas Natural-Fenosa abriría a Sacyr y a Pemex la posibilidad de hacer caja y pagarse un cuantioso dividendo extraordinario, con el que la constructora podría embolsarse hasta € 800 millones. Como interpretaban ayer la mayoría de bancos de negocios, Luis del Rivero necesita un golpe financiero de una dimensión similar para afrontar con garantías la refinanciación de los € 5.000 millones del crédito con el que compró el 20% de Repsol. Es decir, demostrar que tiene el control de la compañía y que está dispuesto tomar decisiones que contribuyan a reducir su apalancamiento.

El interés de Pemex no es el mismo que el de Sacyr, pero coincide en su apuesta por cambiar el rumbo estratégico marcado por Brufau. En su caso, además de Gas Natural-Fenosa, pesan algunas de las incursiones algo singulares que la petrolera española ha puesto en marcha en los últimos tiempos, como la energía eólico marina o el interés por entrar en países como Kazajstan en lugar de invertir en el Golfo de México, donde la petrolera pública mexicana tiene derechos de exploración. Precisamente, la puja sin éxito de Repsol hace unas semanas para las primeras concesiones privadas habría sido el último desencuentro.

A pesar de ser uno de los mayores productores del mundo, las cuentas de la petrolera mexicana no son del todo boyantes. La tributación del 80% sobre su resultado operativo le deja con menos margen de maniobra que otros competidores, de manera que el acuerdo con Sacyr le permite conseguir una capacidad de bloqueo para la entrada en Repsol de otras petroleras, como ya estuvo a punto de ocurrir hace unos años con la rusa Lukoil. Cualquier interesado en hacerse con la española estará obligado ahora a formular una oferta por la totalidad, al quedar anulada la posibilidad de pactos que superen su capacidad de poder

No obstante, la actuación de Pemex ha supuesto toda una sorpresa. Después de llevar más de 20 años como socio silente de Repsol, alianza que se remonta a su presencia en la antigua Petronor, el nuevo papel de la petrolera mexicana como accionista ejecutivo, aunque ya contara antes con un puesto en el consejo, podría abrir dudas sobre posible conflicto de interés, según entienden algunos analistas. En este aspecto, casos similares como el de ACS e Iberdrola o el de Acciona y FCC podrían servir como argumento jurídico para torpedear su alianza con Sacyr, sin entrar a valorar si su acuerdo burla el espíritu de la Ley de OPAS.

Nº2: M.Á.Patiño y C.Morán en el diario Expansión, también español:

La dirección de Repsol, con su presidente Antonio Brufau al frente, está en contra de la alianza estratégica de Sacyr y Pemex para hacerse con el control de la compañía. Los actuales gestores de la petrolera española ven en el acuerdo una nueva amenaza que podría desestabilizar al grupo e ir en contra de los intereses de la mayoría de los accionistas, por lo que están estudiando todos los argumentos a su alcance para contrarrestar el intento de asalto que preparan la constructora y su socio mexicano.

En el fondo está en juego el futuro del propio Brufau al frente de la compañía, ya que Sacyr y Pemex pretenden llevar a cabo una renovación de los órganos de gestión de su participada y restar poder a su actual presidente ejecutivo. “Como ya ocurrió en el caso de Lukoil, Repsol velará por el interés de todos los accionistas, especialmente en el caso de un acuerdo de estas características, que excluye a la mayoría natural de la empresa”, aseguran desde la dirección de Repsol.

En 2008, la petrolera rusa trató sin éxito de hacerse con el 30% de Repsol comprando la participación de Sacyr y parte de la de La Caixa. La operación fracasó por la oposición política, el temor a la pérdida de otra compañía de bandera y la movilización de los accionistas minoritarios, que solictaban una opa.

Para el equipo de Brufau, Pemex, socio histórico con un representante en su consejo desde hace 14 años, no es el accionista industrial más idóneo, ya que se trata de una multinacional estatal, controlada por un Gobierno que dentro de unos meses se enfrenta a unas nuevas elecciones generales. En el mercado no descartan que Repsol busque un caballero blanco que contrarreste los intereses de Sacyr y de Pemex.

Además de despertar el fantasma de la españolidad, Repsol también analiza al milímetro el documento de 18 folios enviado por Sacyr y Pemex a la CNMV para detectar cualquier acuerdo que pueda vulnerar la ley de opas. Entre los factores que podrían hacer fracasar la alianza entre Pemex y Sacyr figura la intromisión de los partidos políticos.

A menos de tres meses de celebrarse elecciones en España, la posición del PP o del PSOE podría ser determinante. De momento, los dos partidos prefieren mantenerse neutrales.
“Mientras no se trocee la empresa, no deberíamos preocuparnos. Además, tampoco pasa nada porque se produzcan ahora los cambios, ya que después del 20-N, ya en el poder, podríamos volver a revisar la operación”, aseguran en el PP.

Los máximos responsables de la constructora, Luis del Rivero, y de Pemex, Juan José Suárez, visitaron al ministro Miguel Sebastián, para explicar la base de su alianza y garantizarle la españolidad de Repsol.

El titular de Industria dio la bienvenida al acuerdo siempre que respete la legalidad. Otro elemento que podría desestabilizar el acuerdo es la posición de La Caixa, que conserva el 13% de Repsol y que la considera como una participación financiera. Ayer, la entidad emitió una nota en la que no se posiciona y se remite a “lo que decida en el próximo consejo de Repsol”, que se celebrará a finales de septiembre.

Una indemnización que podría rondar los 30 millones


La indemnización de Antonio Brufau, en caso de cese, o de dimisión por parte del presidente de Repsol en caso de cambio de control de la compañía, es difícil de calcular. Brufau tiene reconocido un blindaje por el que cobraría tres anualidades, ampliables a cuatro.

Además, se llevaría íntegro el plan de pensiones y jubilación a su nombre. Brufau cobró el pasado año € 4,6 millones de retribución fija y variable, por el desempeño de sus funciones ejecutivas en Repsol, y por la pertenencia al consejo del grupo y al de otras participadas, como el de YPF y Gas Natural.

Si se toma esta cifra como base para el cálculo de la indemnización, Brufau podría recibir más de € 18 millones, a lo que habría que sumar el plan de pensiones, más de € 9 millones. En total, casi € 30 millones.

Demetrio Carceller


El presidente de Sacyr, Luis del Rivero, informó del acuerdo con Pemex al resto de consejeros de la constructora el mismo día que se comunicó la alianza a la CNMV.

Según fuentes próximas a la compañía, las conversaciones con la multinacional mexicana se llevaron con la máxima discreción; las conocían muy pocas personas en la empresa y, entre ellas, no figuraba Demetrio Carceller, presidente de Disa y máximo accionista de Sacyr con el 15% de capital gracias a la sindicación de sus acciones con las del grupo Satocan.

El desconocimiento de la información hasta el último momento es una de las razones por las que Disa todavía no tiene una valoración clara del acuerdo. Carceller y Juan Abelló (Torreal) están enfrentados con la dirección de Sacyr en los tribunales por los acuerdos adoptados en la última junta de accionistas del grupo.



Nº3: Financial Times

El acuerdo para sindicar sus respectivos derechos de voto en Repsol alcanzado entre Sacyr Vallehermoso, el primer accionista de la petrolera con un 20%, y Petróleos Mexicanos (Pemex), el socio industrial más antiguo de Repsol, constituye un "matrimonio forzoso" respecto al que los accionistas deberían "tener cuidado", puesto que amenaza con abrir un periodo de agitación en la compañía, según advierte el diario 'Financial Times' en un artículo de opinión en su 'Lex Column'.

"La alianza Sacyr/Pemex amenaza con un periodo de agitación por parte de dos accionistas con mucho que perder", señala el rotativo. "Si quieren tomar el control, deberían lanzar una oferta de compra, pero ya que eso no va a suceder, los inversores deberían tener cuidado con este matrimonio forzoso", añade.

El diario destaca el fuerte repunte experimentado por las acciones de la petrolera española (+4,15%) y de la propia Sacyr (+12,25%) tras conocerse el acuerdo, especialmente al tener en cuenta la posibilidad de que la compañía presidida por Luis del Rivero pretenda extraer un mayor valor a su participación en Repsol, facilitando así la refinanciación de la deuda de la constructora.

"Sacyr carga con su participación en Repsol como si su peso fuera plomo desde que la adquirió por €6.500 millones en 2006, cuando ahora está valorada en € 4.800 millones", apunta el diario que tacha de "falaces" los argumentos de la constructora cuando afirma que dicha participación en Repsol no está valorada adecuadamente, ya que en los últimos 5 años la petrolera española ha mejorado ligeramente el comportamiento de sus competidores europeos.

No obstante, 'FT' admite que dicha participación está dificilmente reflejada en el valor de mercado de Sacyr, que es sólo de unos € 2.000 millones, y señala que los "sufridos accionistas" de la constructora podrían pensar que la compañía debería venderla para reducir su endeudamiento en vez de tratar de conseguir más dinero mediante un mayor dividendo.

Por otro lado, el rotativo se pregunta qué razon impulsa a Pemex, el socio industrial más antiguo de Repsol, a actuar ahora de manera agresiva, ya que, a su juicio, "dificilmente se encuentra en posición de ejercer mucha autoridad en Madrid".

Fuente: urgente24

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