sábado, 20 de agosto de 2011

Gelatina y Zoonosis


Fuente: mundodesconocido





En este nuevo artículo quiero presentarles una noticia que me produce cierto “repelus”. Quizás sería más conveniente hablar de desasosiego, tribulación o incluso malestar.

¿Saben ustedes lo que es la zoonosis?

Si nos remitimos al diccionario de la Real Academia Española, veremos que tal palabreja hace referencia a la enfermedad o infección que se da en los animales y que es transmisible al hombre en condiciones naturales.


Algunos ejemplo de zoonosis son:

1.- Cenurosis: Transmitida por un parásito que se hospeda en el intestino del perro. El contagio se produce mediante la contaminación de alimentos de consumo humano por las heces fecales del animal. Ovejas, cabras y otros animales herbívoros también pueden transmitir esta dolencia por la misma vía de contagio.

2.- Toxocariasis: Son dos helmintos diferenciados dependiendo de si se alojan en el gato (“Toxocara cati”) o en el perro (“Toxocara canis”). La infección en el hombre se produce de forma accidental, y se producen granulomas en diversos tejidos.

3.- Coriomeningitis linfocitaria: Causada por un virus que produce esta infección benigna es el Mus Musculus o ratón común. Otras veces el huésped es un hámster, una cobaya o un perro. Esta infección puede derivar en problemas de salud graves, como una meningitis, o en leves, como una gripe. Generalmente, el afectado padece afecciones respiratorias, sobre todo en episodios nocturnos.

4.- Rabia: También conocida como el mal de la Ira, afecta sobre todo a los mamíferos carnívoros. Con la infección se irrita el sistema nervioso central, a lo que le sigue una parálisis y, por último, la muerte. Se contagia mediante la mordedura de un animal infectado, por el contacto entre la saliva del animal y la sangre proveniente de la hemorragia.


Encefalopatía espongiforme, gripe aviar o porcina, carbunco (antrax), la tiña, la fiebre amarilla o la encefalitis japonesa, son otros ejemplos de zoonosis varias, de diversos orígenes: priónico, vírico, fúngico, bacteriano…

Ahora que saben más o menos que es la zoonosis, y que conocen alguna de sus variedades, les presento la noticia que tanto trastorno me produce. Tal información apareció en la ACS’s Journal of Agriculture and Food Chemistry, y, en sintesis, nos habla de como ungrupo de científicos chinos encabezados por JinChun Chen explican que la gelatina de origen animal, que se realiza generalmente a partir de los huesos y la piel de las vacas y los cerdos, pueden tener riesgo de enfermedades infecciosas (de ahí el asunto de la zoonosis), como el de las “vacas locas” y puede provocar respuestas del sistema inmune en algunas personas.

No se si las palabras Soylent Green les diran algo, pero la solución de estos científicos a tal problema es digna de la película (Cuando el destino nos alcance, que les recomiendo), en la que tal compañía aparece.

Haciendo un alarde de arrogancia (más que de sabiduría, y luego verán porqué), han decidido que una solución a estos posibles problemas – omitiendo los procesos de seguridad y esterilización en los tratamientos alimentarios – es la confección de tales gelatinas a partir de material humano. Como lo leen. A este punto tengo que recordar que según el régimen político chino, los cadáveres de sus ciudadanos son propiedad del estado.

En mi opinión, y tras hablar de la encefalopatía espongiforme – el mal de vaca loca – han olvidado la causa priónica de la misma y como ésta se produce.

Los priones son proteínas infecciosas que básicamente pueden definirse como proteínas que han modificado su estructura terciaria.

La causa de esta modificación es el canibalismo encubierto a las que las reses estaban sometidas, ya que junto con el pienso ordinario, se adjuntaban piensos animales derivados de la vaca.

De ahí que me turbe no sólo el que se hagan estas gelatinas alimentarias con material humano – que ya tiene guasa – sino las consecuencias que su ingesta pudieran tener en el organismo, tal y como hemos visto que ha sucedido en las vacas cuando se han alimentado de los cadáveres de su propia especie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Hola, tesoro!
¿Qué quieres decirme?