sábado, 24 de septiembre de 2011

China, motor de la economía mundial, podría estar desacelerándose

A medida que la economía estadounidense se tambalea y codea una nueva recesión, Europa lucha con una crisis financiera y mercados emergentes como Brasil e India comienzan a exhibir algunas debilidades, China podría parecer estar en mejor forma que la mayoría de los países, dicen los economistas. Pero "mejor" es un concepto muy relativo.


 
¿La economía china también en problemas? Nos lo cuenta Keith Bradsher, del New York Times.

A medida que la economía estadounidense se tambalea y codea una nueva recesión, Europa lucha con una crisis financiera y mercados emergentes como Brasil e India comienzan a exhibir algunas debilidades, China podría parecer estar en mejor forma que la mayoría de los países, dicen los economistas. Pero "mejor" es un concepto muy relativo.

En la superficie, los economistas del Fondo Monetario Internacional y la mayoría de los bancos mundiales continúan estimando la tasa de crecimiento de China en más de 9% para este año. China continúa exhibiendo un superávit comercial muy grande. La construcción se ha disparado con una campaña gubernamental para proporcionar viviendas más asequibles a sus ciudadanos.

Y, sin embargo, el gigante sector industrial está empezando a ralentizarse así como las órdenes empezando a disminuir, sobre todo para la exportación. La burbuja inmobiliaria está empezando a presentar algunas filtraciones, aunque la inflación sigue siendo obstinadamente elevada para los consumidores -a pesar de una serie de alzas en las tasas de interés y límites cada vez más estrictos en lo que concierne a los préstamos bancarios.

La circunstancia de que China ha venido siendo el poderoso motor de crecimiento de la economía mundial desde que comenzase la crisis financiera allá por el 2008, los signos de desaceleración sin duda podrían aumentar las preocupaciones sobre el panorama global.
Una encuesta entre distintos gerentes de compras de China realizada recientemente por el HSBC y Markit Economics, muestra un tercer mes consecutivo de contracción en el sector manufacturero. La publicación de sus resultados el pasado jueves (22/09) contribuyó a la baja generalizada de los mercados bursátiles globales de ese día.

Mientras tanto, los enormes préstamos que los bancos chinos han hecho a las empresas estatales y a los gobiernos locales en los últimos 3 años pueden causar problemas si la economía se ralentiza. Ya existen proyectos de condonación de intereses para evitar un default interno.
Lo que es más, crecen las señales de hostilidad comercial provenientes de Washington, donde se culpa a las exportaciones baratas de China, al menos en parte, del continuo alto nivel de desempleo en USA.
El jueves (22/09), un grupo bipartidista de senadores de USA anunciaron que iban tras una legislación que exigiese a la administración de Barack Obama hacerle frente a China de manera más directa en lo concerniente a su política monetaria. Quieren que la Casa Blanca presione con más fuerza para que China permita que su moneda, el yuan, se aprecie (ver nota relacionada).

Si China permite que su moneda se aprecie más rápidamente, se reducirá su superávit comercial, lo que podría ayudar a las economías de otros países. Pero una desaceleración demasiado fuerte de China, simplemente puede añadir a la opacidad actual de las finanzas del mundo.
Los exportadores chinos están especialmente preocupados.

Nicole Huang, gerente de ventas de Dongguan Lianyi Sport Goods Company, un fabricante de refrigeradores de cerveza, trajes de buceo y otros productos del centro de la ciudad industrial de Dongguan, dijo que el número de pedidos había caído un 5% en lo que va del año mientras que el tamaño promedio de cada pedido también había comenzado a disminuir.

Y en vez de la escasez de mano de obra que afectó a muchos fabricantes el año pasado, cuando los trabajadores buscaban mejores puestos de trabajo en otros lugares, ahora más personas parecen dispuestas a aceptar el tedio de trabajar en una línea de montaje. En el corto plazo, esto podría ayudar a los exportadores. Pero podría ser una temprana señal de los problemas laborales y de desempleo que se avecinan.

"Por lo menos, es más fácil para nosotros contratar a trabajadores que entran en nuestra fábrica en busca de trabajo, después de ver nuestros avisos fuera", dijo Huang. "Antes, nadie responde a estos avisos".

Los sentimientos de los inversores y economistas dentro y fuera de China han dado un giro bajista en las últimas semanas. Con las bolsas mundiales desplomándose, el mercado de valores de Shangai ha caído un 14,7% desde el 15/07, incluyendo un nuevo descenso del 0,4% este viernes (23/09).

Los economistas más preocupados son los que siguen la maniática política monetaria de China. El banco central supervisó un esfuerzo enorme de estímulo en 2009 y 2010 en respuesta a la desaceleración económica mundial, rápidamente expandiendo su emisión monetaria y luego alentando a los bancos a prestar y represtar. A números generales, la oferta de dinero aumentó un 53% en 2 años.

El dinero extra ha aumentado la inflación a nivel del consumidor subiéndola a más de un 6%, incluso por mediciones oficiales que tienden a subestimar la inflación real por razones metodológicas (después de todo, el IndeK parece “Made in China”).

Con la inflación ahora funcionando a más del doble de la tasa de interés regulada que pagan los bancos por los depósitos, millones de chinos han apostado sus ahorros en bienes raíces. Ese frenesí había estado llevando los precios de la propiedad a las nubes, al menos durante el último par de meses.

Pero este año, para combatir la inflación, las autoridades financieras chinas se han apartado y virado hacia otra dirección, estableciendo cuotas estrictas en la administración de nuevos préstamos. Y han requerido a los bancos -en su mayoría de propiedad estatal- que mantengan encajes de más de una quinta parte de sus activos en el banco central, lo que limita aún más la capacidad de prestar de los bancos -y la capacidad de las empresas para endeudarse-.

Orchid Chen, el director de ventas de Fujian Yuandong Electric Motor Group, que fabrica motores en Fu'an, en la provincia china de Fujian, dijo que los bancos estaban siguiendo estrictamente las instrucciones de Beijing.

"Las empresas más pequeñas han tenido dificultades para obtener cualquier tipo de préstamos de los bancos", dijo.

"Somos una empresa de tamaño considerable y aún así mantenemos el apoyo de los bancos a pesar de que nuestras tasas de interés han sido ajustadas al alza 2 o 3 veces en lo que va del año".
Diana Choyleva, una economista de Lombard Street Research con sede en Hong Kong, predijo que la combinación de una política monetaria más restrictiva con una posible desaceleración de la demanda externa de las exportaciones de China se traduciría en un crecimiento anualizado del país del orden del 5% en la segunda mitad de este año y la primera del próximo.
"Mientras las autoridades están intentando robustecer el crecimiento de la demanda (interna), el resto del mundo no se muestra muy saludable, por lo que vamos a tener un golpe en el frente exportador”, dijo.

A pesar del sombrío estudio publicado el jueves por HSBC y Markit, Donna Kwok, una economista de las oficinas de HSBC en Hong Kong, señaló que el estudio también muestra una contracción en los inventarios de productos terminados de las empresas. Por lo que, en el corto plazo al menos, las empresas necesitarán mantener la producción para satisfacer los pedidos en lugar de recurrir a las existencias disponibles.

China ha tenido un gran éxito en la creación de puestos de trabajo y en la tercerización del desempleo hacia otros países a través de su intervención en los mercados de divisas.

Esto ha mantenido al yuan débil y muy competitivas a las exportaciones en los mercados extranjeros, mientras las importaciones permanecían caras para los consumidores chinos.
Esa política, sin embargo, podría ser cada vez más difícil de sostener debido al alto desempleo persiste en Occidente y ante la presión de los legisladores de Washington que exigen una respuesta de la Casa Blanca.

Hong Lei, portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores, dijo en una conferencia de prensa el viernes (23/09) en Beijing que la apreciación del renminbi no era la respuesta al déficit comercial de USA con China.

Muchas grandes compañías americanas dependen fuertemente de las importaciones procedentes de China y están presionando contra el impulso legislativo.
Fronteras adentro, la demanda interna de China está empezando a debilitarse. El mercado de automóviles de China, el mayor del mundo por número de vehículos vendidos, se ve bastante fuerte a primera vista, con ventas de vehículos familiares aumentando hasta un 6% en agosto respecto al año anterior. Pero esto representa en verdad una desaceleración significativa si se la compara con una década de casi continuo crecimiento en el orden de los 2 dígitos.

Más preocupante, el crecimiento en agosto se produjo principalmente a consecuencia de los fabricantes japoneses en China que debían responder a pedidos tras la escasez de piezas creadas por el terremoto y el tsunami del pasado mes de marzo. Descuentos en precios han empezado a ser moneda corriente, incluso entre las marcas multinacionales.

Y muchos fabricantes chinos, que han tendido a vender los coches menos costosos y con frecuencia de más baja calidad, tuvieron ventas con una fuerte baja en agosto -en particular de los monovolúmenes pequeños y camionetas, para los que los incentivos gubernamentales expiraron a finales del año pasado.

Luego están los precios de los inmuebles, que se han venido disparando en China desde hace más de una década.
Una encuesta del gobierno publicada el domingo (17/09) demostró que los precios habían caído en agosto respecto a julio en 16 ciudades, sobre todo en el oeste de China, en Chongqing. Los precios se mantuvieron constante en 30 ciudades, incluyendo Beijing y Shangai, a pesar de que seguían aumentando en otras 24 ciudades.

La pregunta más difícil de responder en China es si un menor crecimiento económico y una continuada inflación pueden acarrear mayores tensiones sociales que a su vez podrían dañar aún más la economía con una más débil inversión y un gasto más controlado.
A pesar de que los salarios medios y bajos han aumentado durante la última década, triplicándose en algunas provincias costeras, los salarios de muchos trabajadores de cuello blanco -en particular graduados universitarios-, han estado perdiendo frente a la inflación.

El gobierno central prohibió impuestos y tasas locales en las zonas rurales hace 6 años. Y se ha estado hablando durante años sobre la posibilidad de empezar a cobrar impuestos a la propiedad en su reemplazo, enfoque que ha sido hasta ahora experimentado en sólo unas pocas ciudades, en particular, Chongqing y Shangai. Sin una amplia base de impuestos a la propiedad, los gobiernos locales de China recaudan mucho de su dinero mediante la incautación de tierras a los campesinos pagándoles una mínima indemnización en función del valor de las últimas cosechas, la rezonificando las zonas para su uso industrial o comercial, y la posterior venta del terreno a desarrolladores con amplios márgenes de ganancia.

Roy Prosterman, el fundador y presidente emérito de Landesa, un grupo de política de desarrollo rural con base en Seattle, dijo en un discurso en Hong Kong el jueves (22/09) que las encuestas del grupo en China han concluido que los campesinos suelen recibir sólo una quinceava parte de lo que los desarrolladores pagan por la tierra en esas operaciones.

Los medios de comunicación han informado de una serie de protestas en los últimos meses en las zonas rurales, incluyendo los disturbios de esta semana en la provincia sureña de Guangdong. Pero las protestas han estallado periódicamente desde hace años y no hay estadísticas nacionales fiables sobre si el número total de las protestas es ascendente o descendente.

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