sábado, 10 de septiembre de 2011

Cientos de manifestantes egipcios asaltan la embajada israelí en El Cairo


Egipto e Israel están al borde de la crisis diplomática más grave de las dos últimas décadas. Anoche, lo que empezó siendo una manifestación ciudadana de miles de personas para exigir al nuevo Gobierno egipcio un calendario preciso de reformas legislativas, se convirtió en la demostración del feroz sentimiento antiisraelí que se ha adueñado de todo Egipto. Por la tarde cientos de personas participaron en el derribo de un muro que protegía el perímetro de la embajada israelí en la capital. Pero horas después la tensión se incrementó. Decenas de personas asaltaban la delegación diplomática. Fuego y violencia se adueñaron del edificio en el que está instalado el Estado de Israel, arrojando por las ventanas cientos de documentos y quemando otra parte importante en el interior de la delegación. Dos manifestantes lograron arrancar la bandera de Israel.

El embajador de Israel en el país, Yitzhak Levanon, decidió abandonarlo tras pedir a su gobierno un avión militar. Al cierre de esta edición, el diplomático esperaba su llegada en el Aeropuerto de El Cairo, acompañado por su familia y parte de los funcionarios de la representación.
Horas antes, el Ejecutivo de Netanyahu había pedido a EE.UU. su intervención para impedir el asalto de los manifestantes, lo que fue imposible pese al despliegue policial. El presidente norteamericano declaró al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, su «gran preocupación» por los últimos acontecimientos y exigió a Egipto que cumpliese con las obligaciones internacionales y protegiese la embajada. La tensión entre los dos países es creciente desde la salida del poder de Hosni Mubarak y la muerte accidental de cinco policías egipcios tras un bombardeo israelí en una operación contra guerrillas palestinas en la Franja de Gaza, que días antes habían lanzado varios cohetes contra territorios de Israel.
Los incidentes, que se extendieron por todo el país, provocaron al cierre de esta edición, la muerte de una persona y causaron heridas al menos a 500. Egipto declaró el estado de alerta en el país y anuló los permisos a los cuerpos de seguridad. Además, el Ejército desplegó 20 tanques para impedir nuevos asaltos. Los manifestantes reclamaban antes de los incidentes en la embajada israelí, la celebración de unas elecciones y el fin del mandato del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que gobierna «de facto» el país desde la caída del ex presidente Mubarak el 17 de febrero.
Paralelamente al asalto de la embajada, cientos de manifestantes asaltaron el Ministerio del Interior, incendiando una parte. Este edificio, además de la plaza de Tahrir fueron escenario de las concentraciones. Los asaltantes utilizaron martillos y postes de hormigón para destruir el muro que se había levantado el lunes con la intención de proteger el perímetro de la embajada. En un ambiente de máxima tensión se repitieron los lemas «Vete, vete» (para pedir la salida del embajador israelí) o «El pueblo quiere la caída del mariscal», en alusión a Husein Tantawi, la máxima autoridad en el país desde la caída de Mubarak. Según el diario hebreo «The Jerusalem Post» ningún israelí resultó herido en el momento de la incursión.

 F: laverdadestaoculta

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