jueves, 6 de octubre de 2011

Gates financia la creación de mosquitos-vacuna


La Fundación de Bill y Melinda Gates concederá financiaciones individuales de 100.000 dólares a científicos en 22 países, y además financiará una propuesta japonesa de convertir a los mosquitos en "jeringas voladoras" ("flying syringes") que inoculen vacunas.
La fundación "benéfica" creada por el fundador del gigante del software Microsoft dijo en unas declaraciones que las subvenciones estaban destinadas a "explorar maneras audaces y en gran parte no demostradas para mejorar la salud global".
Las subvenciones fueron concedidas para la investigación en la prevención o en la cura de enfermedades infecciosas tales como el SIDA/VIH y la tuberculosis, y la limitación del surgimiento de la resistencia a los fármacos.

Son la primera ronda de financiaciones de la iniciativa "Exploraciones de los Grandes Desafíos" de la Fundación de Gates, un proyecto de 100 millones de dólares destinado a "promover ideas innovadoras para la salud global".
Esta financiación estaba dirigida a proyectos que "se salen fuera del paradigma científico actual y podrían conducir a avances significativos en el caso de tener éxito", declaró la Fundación Gates.
"Esperábamos que este programa podría igualar el campo de juego para que cualquiera con una idea transformadora pudiera poner a prueba su potencial para el beneficio de la humanidad", dijo Tachi Yamada, presidente de salud global en la Fundación Gates.
La Fundación Gates dijo que 104 becas fueron concedidas entre casi 4.000 propuestas. Los destinatarios incluían universidades, organizaciones sin ánimo de lucro, agencias gubernamentales, y seis compañías privadas.
"Fue tan difícil para los evaluadores elegir sólo una gran idea que tuvimos que seleccionar casi el doble de proyectos para su financiación de los que habíamos planeado inicialmente", contó Yamada.
Entre las propuestas que recibieron financiación se encuentra una de Hiroyuki Matsuoka de la Universidad Médica de Japón.
"(Matsuoka) cree que podría ser posible convertir a los mosquitos que normalmente transmiten enfermedades en jeringas voladoras, de forma que cuando piquen a los humanos inoculen vacunas", expuso la Fundación Gates.
Pattamaporn Kittayapong de la Universidad de Mahidol en Tailandia recibió una beca para "explorar nuevos enfoques de control de la fiebre del dengue estudiando bacterias que tienen propiedades naturales que limitan la enfermedad".
Fundada en 1994, la Fundación Gates, cuya sede está en Seattle, Washington, es la mayor organización filantrópica privada en el mundo.



Comentarios de Vidasostenible:

Aunque aún no sabemos si han conseguido tal hazaña, preguntémonos antes, ¿es buena esta idea?, o mejor, ¿es necesaria?
Esta audaz o más bien "chiflada" idea tiene muchísimas implicaciones en muchos ámbitos: de la salud global, de los derechos humanos, del mismo funcionamiento de la inmunidad, del equilibrio ecológico...
Cuando a esta gente se le ocurren ideas tan "brillantes", parece que se centran solamente en su idea y en el éxito que tendrán con ella, y se olvidan del mundo exterior, como si sólo existiera su idea y ésta fuera independiente de todo lo que la rodea. Como si su proyecto no fuera a alterar lo más mínimo al mundo circundante tal y como lo conocemos, y si lo hiciera lo haría positivamente, ellos creen. Esta gente no merecería tener el título de científico, porque si de verdad supieran algo de ciencia, sabrían, desde el mismo momento en que esa idea saltara a su cabeza, que el problema no es si ésta se puede o no realizar, sino los múltiples problemas que traería consigo en varios ámbitos en el caso de llevarse a cabo.
Pero desgraciadamente, cada vez tenemos más científicos de "Frankenstein" y no personas sensatas que respeten al mundo, a la naturaleza y a los seres humanos.

La idea en sí misma es absurda. Lo que quieren hacer es que los mosquitos inoculen vacunas, ¿no? De acuerdo. Las vacunas ¿qué contienen? Se supone que para crear inmunidad a ciertos virus, inoculan virus en el cuerpo, aparte de otras cosas peores, de las que ya hemos hablado mucho. Los mosquitos que transmiten enfermedades, lo hacen inoculando ellos mismos los virus de la malaria, del dengue, etc. ¡¿Se pretende crear mosquitos por ingeniería genética que hagan lo que ya hacen los mosquitos naturales?! No nos estarán tomando el pelo... Pero si lo que quieren es convertir a los mosquitos en vacunas, en el pleno sentido del término, es decir, que éstos inoculen todos los componentes de las vacunas en venta, es decir, con sus metales pesados y compuestos tóxicos añadidos, esto sería nada más y nada menos que UNA MEDICALIZACIÓN FORZOSA IMPUESTA EN TODA LA HUMANIDAD, ah, y no sólo en la humanidad, sino en toda la fauna mundial que estos mosquitos picaran.

Las vacunas se ha demostrado que no son efectivas en la creación de inmunidad en el sujeto humano vacunado. Es habitual que una persona desarrolle la enfermedad contra la cual le han vacunado. Esto es debido a que la forma como las vacunas quieren crearnos inmunidad simplemente NO FUNCIONA en nuestro cuerpo, porque nuestro organismo no puede adquirir inmunidad de la forma tan artificial como quieren las vacunas que lo haga. Nuestro sistema inmune, una vez que ha pasado cierta enfermedad, puede adquirir inmunidad de por vida hacia ella. Sin embargo, haberte vacunado contra esa misma enfermedad, no te garantiza que nunca la tendrás. ¿Por qué? El entendimiento científico de cómo funciona la inmunidad en el cuerpo está todavía incompleto. Pero lo que sí sabemos es que la inmunidad es una cosa natural, proveniente de la naturaleza, y tratar de obtenerla artificialmente inyectando directamente a la corriente sanguínea unos virus muertos particulares sacados de células cancerosas mezclados con un cóctel tóxico de metales como el mercurio y el aluminio, antibióticos y otras sustancias, no consigue los resultados de inmunidad de por vida para tu cuerpo a esos virus que te inyectan. Para que tu cuerpo tenga la fortaleza necesaria para vencer a una enfermedad y que ésta no le vuelva a molestar nunca más, primero el sistema inmune tiene que "luchar contra ella" y eso NO es lo que hace cuando te inyectan una vacuna, porque entonces el sistema inmune no se enfrenta a los virus muertos o inactivos que te han inyectado (éstos no hacen nada, están muertos o dañados) sino que se enfrenta al cúmulo de sustancias horriblemente tóxicas y perjudiciales con las que va cargada la vacuna. Esto agota a tu sistema inmune, y lo hiperestimula (pudiendo crear enfermedades autoinmunes). Las sustancias tóxicas dañan a tu sistema nervioso (incluyendo tu cerebro) y permanecen durante mucho tiempo en tus tejidos dañando tu cuerpo y estimulando al sistema inmune permanentemente.

Después de todo el daño producido, puedes estar seguro que esa vacuna que te aseguraban que valía la pena ponértela a pesar de los riesgos, no te ha creado inmunidad a esa enfermedad. Según la ciencia de la Inmunidad, para que tu cuerpo obtenga inmunidad es necesario que pase la enfermedad. Si justo después de vacunarte, no desarrollas la enfermedad contra la que te han vacunado, así de simple: Tu cuerpo no ha obtenido inmunidad a ese virus que te han inyectado. La ciencia de las vacunas es tan falsa como saber que los elefantes no vuelan, y al mismo tiempo afirmar y hacer creer a la gente que vuelan.
Volvemos al tema de los mosquitos. Esta idea no debería dejársele libre desarrollo sin control gubernamental porque puede potencialmente afectar a todo el ecosistema, transmitiendo enfermedades a animales, además de a personas. Los genes de los mosquitos-vacunas, se pasarían naturalmente a las especies de mosquitos naturales y pronto todo las personas podríamos tener la amenaza de ser vacunados o ser inoculados con una enfermedad de vérnoslas con un simple mosquito.

No quiero ser pesimista, pero hay más posibilidades de que esta iniciativa sea respetada de que sea prohibida, viendo cómo en nuestro mundo los productos transgénicos no encuentran barreras, ¿por qué no también un animal transgénico?, dirán. "Ya lo hemos hecho con las plantas, ¡vamos a hacerlo con los animales también! Después de todo, somos los dueños y señores de la creación y de la naturaleza, y tenemos derecho a jugar con ella como se nos plazca, afectando a billones de personas que no tienen ninguna voz ni voto en esto."... 
 
La naturaleza es la mejor vacuna, nos proporciona fortaleza para enfrentarnos a cualquier enfermedad, nos crea inmunidad durante toda nuestra vida, y nos proporciona las armas para defendernos de las enfermedades o prevenirlas. Sólo debemos aprender de ella y no vivir y trabajar contra ella, pues al alterarla o destruirla, nos hacemos daño a nosotros mismos.

El hombre, si quiere sobrevivir, debe rechazar la arrogancia de la convicción de que la ciencia del hombre es superior a la naturaleza. La naturaleza es lo que nos ha creado, somos sólo uno de tantos productos de ella, ¿cómo puede ser una parte de lo creado superior al creador? La sabiduría de la naturaleza es superior a nosotros porque nuestra razón humana no puede comprender y tampoco explicar científicamente muchos sucesos de extrema perfección que ocurren en la naturaleza. Si trabajamos junto a ella y no contra ella, podemos conseguir más éxitos duraderos y sin efectos secundarios. Por ejemplo, en este artículo se habla también de una forma de trabajar junto a la naturaleza y de aprender de su sabiduría: "Pattamaporn Kittayapong de la Universidad de Mahidol en Tailandia recibió una beca para "explorar nuevos enfoques de control de la fiebre del dengue estudiando bacterias que tienen propiedades naturales que limitan la enfermedad". Las bacterias, sí, has oído bien, no son nuestras enemigas, son nuestras aliadas. Nosotros somos los que creamos la enfermedad, no viviendo de acuerdo a las leyes de la naturaleza, no estando en armonía con ella. "La vida (la salud) en toda su plenitud es la obediencia a la Madre Naturaleza". Weston A. Price.

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