viernes, 14 de octubre de 2011

Irán acusa a EEUU de conspirar y crear una crisis artificial


Washington aumenta la presión sobre Teherán en busca de nuevas sanciones


Irán negó de plano las acusaciones estadounidenses que lo implican en un plan para asesinar al embajador saudí en Estados Unidos, Adel al Jubeir, y afirmó que es un golpe montado por Washington, al que advirtió de que si le impone un enfrentamiento se llevará la peor parte.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, habló de «peligrosa escalada» de Teherán y llamó a una condena internacional. De momento, EE.UU. anunció su intención de aumentar la presión sobre Irán e inició reuniones con los embajadores de los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. Pues el Pentágono ya dijo que la situación requiere una respuesta diplomática y legal, minimizando la posibilidad de una acción militar.


Es un «escenario ridículo montado de arriba abajo» para generar tensiones entre Irán y sus vecinos árabes del Golfo, reaccionó el portavoz de Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast. Washington intenta «desviar la atención de sus problemas internos» y crear divisiones en los países musulmanes para «sacar a Israel de su aislamiento», añadió. El presidente del Parlamento, Alí Lariyani, coincidió con él y añadió que «tratan de crear una nueva crisis artificial».

Teherán dejó entrever, sin embargo, su preocupación. «No buscamos el enfrentamiento, pero si [EE.?UU.] nos lo impone, las consecuencias serán más duras para ellos», dijo el jefe de la diplomacia, Alí Akbar Salehi, sobre las «torpes acusaciones». Su departamento convocó al encargado de negocios de la embajada suiza en Teherán, que se encarga de los asuntos de EE.UU., para transmitirle una «fuerte protesta».




«Conspiración maligna»


Teherán también puso sobre aviso al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y al Consejo de Seguridad sobre la «conspiración maligna» y sus «consecuencias peligrosas» en la estabilidad en Oriente Medio. En su carta, el embajador de Irán en la ONU, Mohamad Jazaee, llamó a los «vecinos musulmanes a permanecer alerta frente a las campañas viciosas [de EE.?UU.] destinadas a socavar la paz». En ese sentido, Akbar Salehi recordó que ya hubo «muchas acusaciones idénticas», como el atentado de Lockerbie, (270 muertos) en 1988 atribuido a Irán, pero organizado por Libia.

El Reino Unido transmitió a Washington (que ayer incluyó a la compañía aérea iraní Mahan Air en su lista negra) su apoyo para nuevas sanciones, y la UE advirtió a Teherán que habrá «consecuencias muy graves» si se demuestran como ciertas las acusaciones. Arabia Saudí optó por una relativa discreción limitándose a condenar «una violación odiosa de las convenciones internacionales», aunque después condenó el «intento abominable» de matar a su embajador, pero sin citar a Irán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Hola, tesoro!
¿Qué quieres decirme?