jueves, 20 de octubre de 2011

Un nuevo escándalo de Berlusconi: amenazó con destruir el Palacio de Justicia

El primer ministro italiano aseguró en una conversación telefónica que pensó en "hacer la revolución de verdad". Sus palabras crearon un nuevo revuelo en la sociedad. La oposición volvió a pedir su renuncia. Ayer la Justicia confirmó que no será enjuiciado en el caso Mediatrade.

En una conversación con el ex director del periódico Avanti, Valter Lavitola, el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, indicó que en caso de no quedar otra alternativa, sería capaz de hacer "la revolución".

"El Tribunal Constitucional ha dicho que yo soy exactamente igual que cualquier ministro... por tanto, no tengo necesidad de tutelas. Entonces, hablemos claramente. La situación hoy en Italia es la siguiente: la gente no cuenta un p... (un cazzo). El Parlamento no cuenta un p... Estamos en las manos de jueces de izquierda, tanto en lo penal como en lo civil, que apoyándose en La Repubblica (periódico de centro izquierda), y en todos los periódicos de izquierda, en la prensa extranjera", se preocupaba en una charla que data de octubre de 2009 Il Cavaliere, de acuerdo a lo publicado por el diario español ABC.

A continuación, se descarga el mandatario italiano: "Nos encontramos en una situación en la que o yo abandono... cosa que, dado que no estoy bien en absoluto, también he pensado hacer, o hacemos la revolución, pero la revolución de verdad... Llevamos a la calle millones de personas, destruimos el Palacio de Justicia de Milán, asediamos la sede de La Repubblica... Cosas de ese estilo. No hay otra alternativa".
El diálogo telefónico entre Berlusconi y Lavitola, que escandalizó a la sociedad italiana, es parte de una investigación que realiza la fiscalía de Pescara para dilucidar si hubo o no estafa en la financiación al periódico Avanti, cuyo director hoy se encuentra fugitivo de la Justicia.

De acuerdo a la causa, Avanti habría recibido millones de euros en publicidad, pese a su escasa popularidad. Por ello, los jueces consideran que el diario era una tapadera para transacciones económicas y negocios de diversa naturaleza.

Il Cavaliere se desesperó cuando se publicó su diálogo con el prófugo. A sus más íntimos, confesó que se trata de un capítulo más de "un proyecto" para eliminarlo políticamente, "realizado por una decena de fiscalías repartidas por Italia".

"Estas frases dejan extremadamente desconcertados a los ciudadanos, transmitiendo la idea de un conflicto en el que una institución deslegitima a la otra", indicó el vicepresidente del Consejo Superior dela Magistratura.

Asimismo, el Partido Democrático volvió a exigir la renuncia del mandatario italiano. "Esas frases son gravísimas y denuncian una actitud subversiva e inadmisible en relación a otros poderes del Estado y de la prensa", advirtió la presidente del grupo del Partido Democrático en el Senado.

Si bien ayer el primer ministro había encontrada algo de aire, al conocer que no sería enjuiciado en la causa de Mediatrade, los casos de corrupción (Mills) y el de prostitución de menores (Ruby) se agregan a este nuevo inconveniente que deberá sortear.

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