viernes, 20 de enero de 2012

Intereses económicos bloquean la cura del Alzheimer y el Parkinson



Intereses económicos bloquean la cura del Alzheimer y el Parkinson
De acuerdo a un libro francés recientemente publicado, las verdaderas causas del Alzheimer y el Parkinson se conocen, pero son ocultadas para proteger ciertos intereses económicos.


Una editorial francesa ha lanzado al mercado un libro que está generando grandes controversias: su título es "Menace sur les neurones" (algo así como "Amenaza contra las neuronas") y mete el dedo en la llaga en un tema del que tal vez se ha hablado mucho, pero del que se sabe poco.

Está comprobado científicamente que las enfermedades neurovegetativas, como el Alzheimer y el Parkinson, son ocasionadas cuando se producen daños irreversibles a las neuronas. Este daño se produce gradualmente con el paso de los años a través de agresiones químicas y físicas que impactan en las neuronas hasta que su estado es el peor.

El origen más importante de este combo neurotóxico explosivo es la acumulación de metales pesados en el medio ambiente: no es ninguna novedad decir que podemos hallar agua con aluminio, pesticida en ciertos alimentos y solventes y partículas ultrafinas en el aire.

Ahora bien, ¿por qué existe esta mezcla asesina?, ¿por qué se permite? Estas sustancias son conocidas y podrían ser prohibidas y mejorar así la calidad de nuestro medio ambiente, pero aparentemente no existe una voluntad política para trabajar en la prevención.

Esta falta de voluntad política para dar respuesta a un problema serio para la salud mundial es el eje central que toca este libro de Marie Grosman, especialista en salud ambiental, con la colaboración de Roger Lenglet, periodista y filósofo. Esta dupla ha trabajado e investigado un sistema perverso que favorece los intereses económicos de ciertos grupos que procuran mantener cierta información fuera del alcance de la población.

Esta conspiración puede parecer una historia de ficción, pero lo cierto es que es sabido que en el sistema actual todo es regido por el dinero. Así es que Grosman y Lenglet se metieron en el corazón de esta problemática con el objetivo de echar luz no sólo sobre los factores de riesgo de las enfermedades neurovegetativas, sino también revelar un entretejido de complicidades y favores entre políticos y grupos de presión.

Luego de publicar su investigación, ambos autores recibieron una advertencia de la mano de un responsable del ministerio de Ecología francés: "Somos perfectamente conscientes del problema, pero hay que ser prudentes. No hay que crear pánico ni asustar a la población", señaló el funcionario.

Según describen Grosman y Lenglet, los casos de enfermedades neurovegetativas crecen en forma exponencial: en Francia se registraron 100.000 pacientes con Parkinson y casi 1 millón de personas con Alzheimer. Año tras año se suman 225.000 nuevos casos, afectando cada vez más a personas jóvenes. 

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